Versatilidad del colgajo de Limberg en el
cierre de defectos cutáneos
Versatility of the Limberg flap in the closure of skin
defects
Fabricio Ernesto Anchundia García
Médico general, Hospital General Guasmo Sur,
feanchundiag@gmail.com, https://orcid.org/0000-
0001-5232-3504
Allison Valeria López Rosel
Médico general, Centro de salud Las Naves-
Bolívar,allisonlopezrosel@gmail.com,
https://orcid.org/0000-0001-9637-0273
Adriana Maribel Guaya Iriarte
Médico general, Centro de Salud Tipo B Paquisha-
Zamora Chinchipe, adrianaguaya@gmail.com,
https://orcid.org/0000-0001-8837-4135
Diana Elizabeth Taipe Topón
Médico general, Centro de Salud Isinliví tipo A-
Cotopaxi, dianyelyzz@gmail.com,
https://orcid.org/0000-0002-6949-6310
Guayaquil - Ecuador
http://www.jah-journal.com/index.php/jah
Journal of American health
Julio - Diciembre vol. 4. Num. 2 – 2021
95-109
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Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
RECIBIDO: 29 DE JULIO 2020
ACEPTADO:14 DE FEBRERO 2021
PUBLICADO: 4 DE JULIO
RESUMEN
Los defectos cutáneos pueden deberse a
traumatismos, infecciones, enfermedades
crónicas, mala cicatrización o resecciones
quirúrgicas. Tradicionalmente, el concepto
de escalera reconstructiva sugiere que el
cierre primario y el injerto de piel deben
considerarse en primer lugar en la
reconstrucción de tales defectos. Sin
embargo, estas técnicas pueden conducir a
una mayor probabilidad de dehiscencia,
distorsión de estructuras clave, resultados
cosméticos deficientes y una aceptación del
injerto menor que la total. Para superar
estas limitaciones, se han desarrollado
varios colgajos cutáneos locales y técnicas
de reordenamiento de tejidos, incluido el
colgajo romboide. Este colgajo se diseña
rápida y fácilmente, no requiere
instrumentos especiales y proporciona un
excelente contorno, textura, grosor,
combinación de colores, buena estética a
largo plazo y alta satisfacción del
paciente. subaracnoidea por un aneurisma
roto es uno de los más mortales, con una
letalidad significativa. El objetivo de este
estudio es actualizar los referentes teóricos
del colgajo de Limberg sobre indicaciones,
modificaciones, versatilidad y aplicaciones
en las diferentes especialidades. Se realizó
una búsqueda sistemática de
investigaciones recientes en bases de datos
de Elsevier, Pubmed y Scielo de articulos
publicados entre el 2010 al 2020 de idioma
inglés y español.
Palabras clave: colgajo de Limberg, colgajos
romboidales, colgajos cutáneos.
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ABSTRACT
Skin defects can be due to trauma,
infection, chronic disease, poor healing, or
surgical resections. Traditionally, the
concept of the reconstructive ladder
suggests that primary closure and skin
grafting should be considered first in the
reconstruction of such defects. However,
these techniques can lead to a higher
likelihood of dehiscence, distortion of key
structures, poor cosmetic results, and less
than total graft acceptance. To overcome
these limitations, several local skin flaps
and tissue rearrangement techniques have
been developed, including the rhomboid
flap. This flap is quickly and easily designed,
requires no special instruments, and
provides excellent contour, texture,
thickness, color matching, good long-term
esthetics, and high patient satisfaction.
Subarachnoid aneurysm from a ruptured
aneurysm is one of the most deadly, with
significant fatality. The objective of this
study is to update the theoretical
references of the Limberg flap on
indications, modifications, versatility and
applications in the different specialties. A
systematic search of recent research was
carried out in Elsevier, Pubmed and Scielo
databases of articles published between
2010 and 2020 in English and Spanish.
Key words: Limberg flap, rhomboid flaps,
skin flaps.
.
INTRODUCCIÓN
El concepto de "escalera reconstructiva" tiene su origen en los textos médicos del antiguo
Egipto que se escribieron en algún momento entre el 2600 y el 2200 a. C. El principio sugiere
que la técnica más simple y efectiva debe considerarse en primer lugar en la reconstrucción. Sin
embargo, un número considerable de casos no son elegibles para el cierre primario y en
ocasiones, el cierre primario o las técnicas de injerto pueden aumentar la probabilidad de
dehiscencia, distorsión de estructuras clave, resultados estéticos deficientes o una aceptación
del injerto menor que la total (1,2,3). En estas situaciones, los colgajos locales con la
flexibilidad, textura y color combinados se convierten en la mejor opción. Aunque el tamaño
del defecto es un factor limitante, la textura, la flexibilidad y el color de un colgajo local
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favorecen su uso. Entre estos colgajos, un colgajo romboidal es una opción versátil para la
reconstrucción.
Alexander Alexandrovich Limberg fue un destacado cirujano que contribuyó en gran medida a
la práctica moderna de la cirugía plástica. Definió el colgajo romboidal y presentó sus estudios
en inglés en 1963 (3). Un colgajo romboide tiene bordes iguales con ángulos opuestos de 120°
y 60°. Cualquier defecto que se pueda proyectar en forma romboidal se puede reconstruir con
un colgajo de Limberg. En teoría, son posibles cuatro opciones de colgajo individuales para
cualquier defecto. Sin embargo, el cirujano debe elegir el más adecuado. La laxitud de la piel
en el área donante determina el colgajo preferido.
En 1962, Claude Dufourmentel modificó el colgajo romboide. En su diseño, el borde distal del
colgajo se coloca en la línea que biseca el ángulo entre la diagonal corta del defecto romboide
y su lado adyacente; el ángulo agudo del colgajo sigue siendo de 60 °. Esta modificación amplía
el ancho del pedículo y aumenta la seguridad del colgajo (4). Webster describió otra
modificación que combinaba un colgajo de transposición de 30 ° con una plastia en M para
reparar defectos romboidales (5).
Los colgajos romboides se pueden utilizar en cualquier lugar, sin ninguna limitación que se deba
a la etiología del defecto, la edad u otros factores del paciente. La resección del tumor es el
factor etiológico principal de este colgajo y su uso para los cánceres de piel se da con mayor
frecuencia en las regiones de la cabeza y el cuello. Además, se han realizado esfuerzos para
utilizar este colgajo en la reconstrucción manual, la reconstrucción mamaria y la resección y
reconstrucción del seno pilonidal.
En los casi 100 años desde su primera descripción, se han reportado varios refinamientos
incluyendo la modificación “diamante”, la modificación Dufourmental con un pedículo más
ancho y la modificación Quaba para cubrir defectos circulares. Los colgajos romboides se han
descrito con éxito en la reconstrucción de la cabeza y el cuello, la reconstrucción mamaria y la
reconstrucción del seno pilonidal. El objetivo de este trabajo fue hacer una revisión completa
de la literatura actual sobre las indicaciones, aplicaciones, técnicas y resultados del colgajo de
Limberg.
MATERIALES Y MÉTODOS
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Como estrategia de búsqueda se identificó literatura relevante en las bases de datos
electrónicas de PubMed, MEDLINE, Elsevier y Scielo. Se utilizaron palabras clave y sinónimos
relacionados que incluyeron: colgajo de Limberg, colgajos romboidales, colgajos
cutáneos. Todos los sinónimos se combinaron con el comando booleano AND y se vincularon
con el comando booleano OR. Se identificaron artículos de revistas sin restricción de idioma y
con fecha de publicación del 1 de enero del 2010 al 31 de abril del 2021, excepto aquellos que
son de referencia histórica.
RESULTADOS
Los defectos cutáneos faciales de tamaño no crítico se reconstruyen con colgajos locales, que
se hacen avanzar, rotar o trasponer al área. Entre estos colgajos locales, el colgajo romboide
de Limberg es un colgajo de transposición simple con diseño geométrico aleatorio. Sigue los
principios del diseño del colgajo, conservando su vascularización del miembro conectado de
ancho adecuado, con una composición tisular similar a la de la región extirpada (1,2).
Los colgajos rómbicos son colgajos de transposición local geométrica y ofrecen una versatilidad
significativa dentro de la cirugía reconstructiva. Este colgajo se usa con mayor frecuencia para
rellenar defectos de cáncer de piel en la región de la cabeza y el cuello. Si bien se han informado
resultados exitosos en una variedad de ubicaciones anatómicas y defectos patológicos como
en la espina bífida, contracturas por quemaduras, senos pilonidales crónicos, reconstrucción
de la mano y del seno (3). Este colgajo aprovecha la laxitud de la piel adyacente al defecto para
permitir la transposición de tejido con características similares al tejido extirpado. Esto puede
permitir una estética superior en comparación con la reconstrucción con injerto de piel.
El término 'rombo' se deriva de la geometría euclidiana, que describe una forma de
cuadrilátero con ángulos agudos y obtusos opuestos, mientras que el término 'romboide'
denota un paralelogramo (3). Por tanto, el término "rómbico" se utiliza con mayor precisión
para describir colgajos que se asemejan a un rombo, mientras que "romboides" para los que
se asemejan a un romboide o un paralelogramo. El colgajo rómbico fue descrito por primera
vez por el cirujano ruso Alexander Limberg en 1945 y publicado en inglés en 1966. El colgajo se
definió por una característica forma de rombo cuadrilátero, lo que permite la transposición en
defectos cutáneos diseñados con una forma correspondiente (4).
Diseño del colgajo