
la mayoría de los médicos, que es la
probabilidad de enfermedad por debajo de
la cual no se requiere más investigación. La
sensibilidad de la ATC es del 92,3% para los
aneurismas < 4 mm y, a diferencia de las
patologías en las que el tamaño de la lesión
se correlaciona con la gravedad de la
enfermedad (embolia pulmonar), un
aneurisma cerebral pequeño roto todavía
puede provocar una morbilidad
significativa y mortalidad (20).
En los casos de HSAa de bajo grado
(WFNS 1, 2 y 3), el tratamiento del
aneurisma debe realizarse antes de 24 h1 a
partir del momento en que se confirma el
diagnóstico de HSAa. En los casos de HSAa
de alto grado (WFNS 4 y 5), el mejor timing
para el tratamiento del aneurisma debe ser
discutido caso a caso por un equipo
compuesto por neurocirujano,
neurorradiólogo intervencional e
intensivista. En los casos en que se decida
diferir el tratamiento del aneurisma, se
debe considerar el tratamiento con ácido
tranexámico 1 gr cada 6 h hasta la exclusión
aneurismática o, máximo, por 72 h. (18).
La terapia más utilizada para evitar el
déficit isquémico es la “terapia Triple H”
(hemodilución hipervolémica hipertensiva),
para que así a través de los vasos con luz
disminuida, la sangre pueda transitar con
mayor facilidad y llegar finalmente al tejido
isquémico. (19). Es controvertido aun el
momento para realizar la cirugía, se
recomienda el clipado quirúrgico para
reducir en forma drástica la posibilidad de
resangrado, la cirugía precoz (3 días) tiene
la ventaja de prevenir el resangrado y
posibilitar el tratamiento adecuado del
vasoespasmo. Todos aquellos casos en los
que no se cuente con todos los recursos
humanos y tecnológicos adecuados. (20).
Los bloqueantes cálcicos son drogas
extensamente estudiadas para la
prevención del déficit isquémico tardío
debido a vasoespasmo, siendo la
nimodipina el exponente de este grupo más
ampliamente estudiado en pacientes con
HSA aneurismática, han demostrado una
disminución en forma estadísticamente
significativa del déficit neurológico severo
debido a vasoespasmo cerebral a los 21
días. En otro estudio, también de nivel II,
con una muestra más pequeña, también de
pacientes en buen grado, la nimodipina por
vía oral demostró reducir la ocurrencia de
déficit neurológico debido a vasoespasmo.
(21). De este grupo de fármacos la
nimodipina es el que mejores resultados ha
demostrado. La nimodipina es un
antagonista de los canales de calcio
dependientes de voltaje tipo-L. El efecto
benéfico de la nimodipina se ha
demostrado en diferentes series con
reducción del riesgo absoluto de 5.1% y
número necesario a tratar de 20 enfermos,
con efectos neuroprotectores más que
efectos en la vasculatura cerebral, y sin
efecto en la mortalidad con respecto a
placebo. (22)
El tratamiento de un aneurisma roto es
multifactorial y por lo tanto
multidisciplinario. Implica, por una parte,
eliminar precozmente la causa de la
hemorragia y por otro lado anticipar,
prevenir y corregir fenómenos asociados a
la presencia de sangre en el espacio
subaracnoideo, principalmente
vasoespasmo y/o hidrocefalia. La
mantención del equilibrio del medio
interno, de la hemodinamia y de la función
pulmonar juegan un rol crucial en el
desenlace. El detalle del manejo por parte
del intensivista en estos pacientes está
fuera de los objetivos de este trabajo. (23)
Otros factores relevantes son el
tratamiento de la hiperglucemia aparece en
1/3 de los pacientes con HSA. Es importante